“La muñeca” le apostará al anecdotario personal. Edgar pondrá el toque más didáctico, con sus reflexiones sobre los exiguos archivos fotográficos de la guerra civil salvadoreña. Y Francisco Campos, el protagonista, dará un repaso visual al conflicto apoyado en sus imágenes, el trabajo de toda una vida.
Eso es lo que se oirá desde el otro lado de la mesa.
Pero a este lado hay apenas una veintena de oyentes, 30 sumados los que llegarán con el evento ya comenzado. A este lado de la mesa que separa a ponentes y público faltan, cuanto menos, estudiantes con ganas de aprender, faltan los profesores que animen a asistir a los estudiantes, faltan los fotoperiodistas que creen que están de vuelta de todo, faltan los redactores que prefieren una cerveza a una charla y faltan los editores que creen que hacen periodismo encerrados en un despacho o pegados a un teléfono.
Falta, en definitiva, un gremio que quiera escuchar y aprender de su pasado.
| Fotografía. Roberto Valencia |