sábado, 8 de febrero de 2014

El regalo de Vanda Pignato


Al poco de haber ingresado, tras las presentaciones de rigor, los mareros nos dieron un generoso tour para conocer las condiciones auschwitzianas en las que se vive acá, pero es ahora, a la salida, cuando hemos podido conocer mejor el taller de carpintería.

Es una deferencia llamar taller a este pedazo de un patio interior de siete metros por cinco, al que le han colocado unos plásticos por techo, y en el que se amontonan tablones, muebles y piezas a medio hacer, con cinceles, lijas y barrenas como único instrumental. Podrían trabajar ocho a la vez, molestándose tantito unos a otros, una cifra ridícula si se sabe que esta cárcel que se construyó para albergar a 800 personas hacina en la actualidad a unas 2,200, todos ellos activos de la Mara Salvatrucha.

Son las cuatro y media de la tarde. De los cuatro que están trabajando ahora en el taller, tres están descamisados, con sus torsos llenos de agresivos tatuajes alusivos a su pandilla. No es la primera vez que veo algo así, pero la estampa no deja de ser chocante: rudos mareros asesinos que moldean la madera como si fueran discípulos de Gepetto. Un emeese muestra orgulloso la pieza que acaba de terminar: un infantil cuadro tallado de medio metro de base que ilustra el amor entre dos adolescentes. Pendiente ya solo del barniz cuelga un marco para un espejo, barroco y espléndido. Y sobre una mesa espera su turno a medio hacer un corazón que tiene adentro un pandillerito enamorado, con corazoncitos que giran alrededor de su cabeza. Todos meritorios, pero el que más nos llama la atención a los cuatro intrusos es el escudo impecable de la Federación Brasileña de Fútbol, coronado con las cinco estrellas de pentacampeón.

—Es una regalo para Vanda Pignato. Como ella es brasileña... a ver si le gusta.

Dice Dionisio Arístides Umanzor (a) Sirra, de Teclas Locos, una de la voces más sonoras de la Mara Salvatrucha, quien por lo visto hoy tenía la misión de atendernos, lo ha hecho como un buen anfitrión, y nos acompaña hasta la salida.

Los cuatro intrusos somos cuatro periodistas de El Faro que hemos venido a entrevistar a la ranfla nacional de la Mara Salvatrucha, en el contexto de la tregua entre las pandillas Mara Salvatrucha y Barrio 18 vigente desde hace medio año. Como los cuatro sabemos que la negociación y los acuerdos alcanzados fueron autorizados por el presidente del Gobierno, Mauricio Funes, a ninguno nos extraña más allá de lo anecdótico que la Mara Salvatrucha quiera tener un detalle con su esposa.

La pieza en verdad es preciosa.
 
Fotografía: Roberto Valencia

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Posdata explicativa . La visita al Centro de Cumplimiento de Penas Ciudad Barrios la hicimos el 27 de septiembre de 2012. Desconozco la fecha exacta de la entrega del regalo a Vanda Pignato por parte de la Mara Salvatrucha (si es que se lo pudieran hacer llegar), y tampoco sé dónde lo tiene colgado la primera dama.

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