domingo, 17 de abril de 2011

El señorito salvadoreño


El señorito hojea una revista cuando le traen su segunda cerveza y los tres platos de comida que ha encargado. Los recibe sin siquiera alzar la mirada.

Es mediodía de un soleado sábado, y hoy el señorito decidió pasar unas horas con su pequeño hijo en la piscina del Centro Español, en el corazón de la exclusiva colonia Escalón. Pero ahora está solo. Su hijo de no más de 4 años se fue hace un par de minutos al baño. Para el señorito –unos 45 años, alto, barriga incipiente, pelo canoso con entradas pronunciadas–, acompañar a mear a su hijo resulta tedioso. También lo es tener que darle de comer, aguantar sus niñerías o jugar a batear una pelota roja de espuma con un bate que también es de espuma y también es rojo. Para todo eso lleva a su criada.

El señorito debe pensar que llevarla al Centro Español le da estatus, que todos lo miran con algo de envidia. Quizá por eso se esfuerza en explicitar que es su empleada, y no es una amiga ni mucho menos alguien de la familia. Ella es joven, 20 años exagerando, delgada de piel morena, tiene el pelo liso y recogido con una goma y viste un horroroso traje azul oscuro con un delantal blanco amarrado a la cintura. Le queda ancho, como si la persona que lo usó antes pesara el doble. El señorito no habla con ella; solo le da órdenes.

—El niño quiere ir al baño –le ha debido decir hace un par de minutos.
 

El señorito pagará a la criada la Tropical de uva y el plato de comida, y está convencido de que eso le da derecho a ser un hijodeputa.
Al rato, ella regresa detrás del niño, y comprueban con satisfacción que los platos están servidos. La mesa es redonda y amplia, pero el señorito ha tenido que apartar la revista y su computadora portátil. Parece que los tres tienen hambre. Antes de empezar, sin embargo, el señorito pide a todos que agradezcan a Dios por los alimentos que van a recibir. Los tres se persignan. Luego, comen en silencio. 


Fotografía: www.tonterias.com

7 comentarios:

  1. Cuántos señoritos y señoritas andan por ahí, y lo peor que para muchos ese es su sueño...

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  2. "No sé porqué", pero esta historia me hizo recordar a la esposa de uno de nuestros "honorables" diPUTAdos... tan elegante! tan presumida!!!! Y como no va a ser elegante con el oneroso sueldo del maridito....

    Siempre me he preguntado si esos "empleados fantasmas" les dan una "tajadita" mensual a los diPUTAdítos... por alguna razón, no creo que por buena gente los "contraten" SOLO PARA QUE LLEGUEN A FIN DE MES A COBRAR...

    Pero, así soy yo de alcanzativa (como diría mi abue)..

    Eli

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  3. Saludos, soy Lizard y publico dos webcómics 100% salvadoreños los cuales te invito a ver y comentar, y si es posible, intercambiar enlaces. Las direcciones de estos son: http://cuentosdelmatorral.blogspot.com/ y http://rodentstrip.blogspot.com/. Cualquier sugerencia será bienvenida.

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  4. Pensé que haría que la empleada doméstica comiera en otra mesa o lo hicira un par de horas después.
    Triste.

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  5. Bonito artículo, Lizard a seguir con los comics muy buenos !

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  6. descripcion muy exacta de un monton de HDP q andan por ahi en El Salvador y q creen q son de la realeza pero eso si muy creyentes.....

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  7. No sólo en El Salvador pasa eso, aquí en Nicaragua es igual. Van con la "china" a todos lados, porque jugar y hablar con sus hijos les da pereza; además les da caché, según ellos.

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